16/04/2026

La FEMP reúne a jóvenes, representantes locales e instituciones para reforzar las alianzas en torno a la Agenda 2030

Madrid, 15 de abril de 2026.- La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha acogido este martes en su sede el encuentro “Jóvenes Generando Alianzas 2030”, dentro de los actos organizados con motivo del 45º Aniversario de la creación de la federación, una jornada concebida para acercar la Agenda 2030 a la juventud desde una perspectiva práctica, local y participativa. El evento ha reunido a jóvenes, representantes institucionales, responsables municipales, emprendedores y agentes del ecosistema de impacto con un objetivo compartido: reforzar la conexión entre las instituciones y la ciudadanía joven y avanzar en la construcción de alianzas reales para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde los territorios.

Personas participantes en la jornada 'Jóvenes Alianzas 2030'

La apertura institucional ha contado con la participación de Luis Martínez-Sicluna, secretario general de la FEMP; David Perejil, director general de Agenda 2030 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030; y José Solano, presidente de la Comisión de Juventud de la FEMP. En sus intervenciones, los tres coincidieron en una idea central: la Agenda 2030 solo será eficaz si logra ser percibida por la juventud como una herramienta útil, cercana y vinculada a los problemas reales de la vida diaria.

Durante la apertura, Luis Martínez Sicluna dio la bienvenida a los asistentes a la “Casa del Municipalismo Español” y subrayó el valor de este espacio de encuentro entre instituciones públicas y juventud para seguir avanzando hacia “un mundo más justo y más democrático”. El secretario general de la FEMP destacó que la participación activa de los jóvenes, su mirada crítica, sus opiniones y su compromiso son los elementos que dan sentido a este tipo de iniciativas. En este sentido, recordó el trabajo que desde 2020 viene desarrollando la Red de Entidades Locales para la Agenda 2030, integrada por más de 750 entidades locales, y defendió que el éxito de la Agenda 2030 depende de que la juventud la sienta como algo cercano, propio y capaz de transformar la sociedad y los municipios. También incidió en que hablar de juventud implica hablar de vivienda, empleo digno, igualdad de oportunidades y de todas aquellas cuestiones que condicionan el proyecto de vida de las nuevas generaciones.

Luis Martínez-Sicluna, secretario general de la FEMP
Luis Martínez-Sicluna, secretario general de la FEMP

 

Por su parte, David Perejil puso el acento en la escucha activa y en la participación adaptada a las características de la población joven. Defendió que la Agenda 2030 es, al mismo tiempo, un mandato universal y un mandato profundamente local, porque cada política pública debe aterrizarse en la realidad concreta de cada territorio y de cada colectivo. En su intervención, señaló que la población joven es esencial no solo como destinataria de las políticas, sino como interlocutora necesaria para definirlas. Perejil vinculó esta idea con la equidad intergeneracional y con el deber de las administraciones de pensar también en el largo plazo, incorporando en cada norma, presupuesto o acción pública el impacto que estas decisiones tendrán sobre las generaciones futuras. Asimismo, reivindicó la Agenda 2030 como un marco común para el bienestar compartido, la prosperidad dentro de los límites del planeta y la cooperación entre administraciones, sociedad civil, universidades, sector privado y ciudadanía.

David Perejil, director general de Agenda 2030 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
David Perejil, director general de Agenda 2030 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030

 

José Solano, presidente de la Comisión de Juventud de la FEMP, presentó la Agenda 2030 como un marco común que ordena y alinea una forma de gobernar que el municipalismo lleva años desarrollando desde la cercanía, la sostenibilidad, la participación y la gestión eficiente de recursos escasos. Solano defendió que los ayuntamientos han trabajado históricamente con una mirada de futuro y que la Agenda 2030 ayuda a sistematizar ese esfuerzo compartido. También alertó sobre el impacto de la desinformación y las fake news, y llamó a combatirlas con referentes, encuentros como el celebrado en la FEMP y una red de alianzas capaz de trasladar a la vida cotidiana lo aprendido en este tipo de espacios. En esa línea, reclamó que no solo la juventud esté presente en estos foros, sino también en los cargos institucionales, para poder escuchar de primera mano las demandas y expectativas de las nuevas generaciones.

José Solano, presidente de la Comisión de Juventud de la FEMP
José Solano, presidente de la Comisión de Juventud de la FEMP

 

Tras la apertura institucional se desarrolló el panel “Juventud y Agenda 2030”, moderado por Blanca Travesí, cofundadora de U4IMPACT, que ofreció un marco de reflexión apoyado en una idea clave: existe una paradoja entre una generación altamente formada, conectada y con acceso continuo a la información, y una percepción extendida de desconexión respecto de las instituciones que deben representarla. A partir de ahí, el panel reunió voces procedentes del municipalismo, el emprendimiento social y el ámbito del impacto para profundizar en los motivos de esa distancia y en las soluciones posibles.

En este panel participaron Paloma Jiménez Gómez, alcaldesa de Saelices; Daniel García Ruiz, alcalde de Labastida; Javier Cascón, emprendedor social; e Inés Montero, profesional del ámbito de las alianzas y el emprendimiento de impacto. Todos ellos compartieron trayectorias muy diferentes, pero atravesadas por un mismo impulso: dejar de esperar que los cambios lleguen desde fuera y asumir una responsabilidad directa frente a los problemas detectados en sus entornos.

Personas participantes en el Panel “Juventud y Agenda 2030”

Paloma Jiménez explicó que su implicación política nace de la convicción de que en su municipio podían hacerse muchas más cosas de las que se estaban haciendo y del vínculo personal y emocional con su pueblo. Defendió que el objetivo de la acción local debe ser crear oportunidades reales para que quienes se marchen de los pueblos lo hagan por decisión propia y no por obligación. Desde esa experiencia, reivindicó una política municipal cercana y útil, poniendo sobre la mesa el valor de la comunicación directa con la ciudadanía, compartiendo la experiencia de su ayuntamiento con canales de WhatsApp, Facebook e Instagram para informar a los vecinos sobre las actuaciones municipales, las actividades y las iniciativas del municipio. También señaló que muchas veces la percepción negativa de la política se alimenta de la imagen que trasladan las redes y los medios, asimismo, quiso lanzar un mensaje de confianza en una política local que trabaja desde la cercanía para dar respuesta a problemas reales.

Daniel García Ruiz incidió en que la política municipal es probablemente la forma más directa y más tangible de servicio público, porque obliga a responder a necesidades concretas y cotidianas: desde los servicios básicos hasta la atención a situaciones personales, sociales o económicas. Explicó que, en su opinión, la principal causa de la distancia entre la ciudadanía joven y la administración no es solo una cuestión de lenguaje, sino, sobre todo, la falta de resultados visibles. Cuando las políticas públicas no se traducen en soluciones palpables en materias como vivienda, empleo u oportunidades, la confianza se resiente. Junto a ello, defendió la necesidad de reforzar la corresponsabilidad social y de construir alianzas entre administración y ciudadanía, poniendo ejemplos muy concretos de la gestión local, como la convivencia, el uso responsable del agua o la adecuada gestión de residuos, asuntos aparentemente pequeños, pero profundamente reveladores del vínculo entre desarrollo sostenible y vida diaria.

Cubo de cartón del ODS 10

Javier Cascón aportó al debate una mirada profundamente social y comunitaria, centrada en el acceso a la vivienda y en la atención a personas en situación de sinhogarismo. Desde su experiencia como impulsor de un proyecto de compra y cesión de viviendas para personas sin hogar, defendió que el cambio empieza cuando alguien deja de mirar un problema como algo ajeno. Señaló la necesidad de construir familia y comunidad como base de una sociedad más justa y apeló a una implicación mucho más directa de las personas y de los entornos cercanos. En su intervención también puso el foco en el uso del tiempo, la dependencia de las redes sociales y la necesidad de recuperar atención, vínculos y sentido comunitario. Reivindicó que el ruido no siempre transforma y que, en muchas ocasiones, las mejores iniciativas son las que se sostienen desde la coherencia, el trabajo cotidiano y la capacidad de generar oportunidades reales.

Inés Montero, por su parte, situó su aportación en la intersección entre juventud, impacto social y dimensión global. Recordó que su vocación por este ámbito nace del contacto temprano con realidades marcadas por la desigualdad y defendió que el trabajo por el impacto solo tiene sentido si se traduce en empleo digno, oportunidades y apoyo al emprendimiento allí donde más se necesita. Desde su experiencia profesional, remarcó el papel que también puede desempeñar el sector privado en la consecución de los ODS y reivindicó el valor del multilateralismo y de las pequeñas soluciones concretas. En su intervención insistió en que, cuando las políticas funcionan de forma efectiva, no siempre es necesario etiquetarlas constantemente como Agenda 2030: lo importante es que mejoren la vida de las personas.

Uno de los debates más relevantes del panel giró en torno a las redes sociales y a su doble condición de herramienta útil y espacio de alto riesgo para la desinformación. Desde diferentes enfoques, los participantes coincidieron en que las redes pueden contribuir a acercar políticas públicas e instituciones a la juventud, pero solo si se usan con criterios de transparencia, utilidad y lenguaje comprensible. Frente a ello, también se puso de manifiesto la saturación informativa, la pérdida de atención y la dificultad para competir desde lo público con entornos digitales diseñados para el consumo rápido y la hiperestimulación.

El panel concluyó con una idea compartida: la juventud no es ajena al compromiso ni está desvinculada de los problemas colectivos. Al contrario, existe una voluntad clara de implicación, pero esta exige canales más accesibles, resultados visibles, un lenguaje menos burocrático y una mayor apertura de las instituciones a la escucha, la participación y la corresponsabilidad.

A continuación, la jornada dio paso al taller de co-creación e innovación coordinado por José Correa, de Sustainable & Co, que reunió en grupos mixtos a jóvenes y representantes de entidades locales para trabajar sobre tres grandes cuestiones: cómo mejorar la comunicación de los ayuntamientos con la juventud, cómo facilitar la participación municipal de los jóvenes y cómo hacer llegar información veraz sobre la Agenda 2030 a la ciudadanía joven. La dinámica, basada en el esquema “solución-bloqueo-solución”, permitió identificar barreras reales y convertirlas en propuestas concretas y viables.

Personas participantes en uno de los talleres de la jornada 'Jóvenes Alianzas 2030'

Entre las ideas surgidas durante este proceso destacaron la conveniencia de incorporar una mayor paridad generacional en los espacios municipales de decisión; crear consejos locales de juventud y canales estables de participación; reservar una parte de los presupuestos participativos a proyectos diseñados y priorizados por jóvenes; reforzar las concejalías de juventud; facilitar prácticas y experiencias de acercamiento a las instituciones; reconocer el voluntariado como experiencia valiosa para la empleabilidad juvenil; y fomentar espacios de asociacionismo, clubes o foros que permitan traducir el interés social en estructuras de participación sostenibles.

También se propusieron medidas muy concretas en materia de comunicación pública, como la implantación de canales de difusión por WhatsApp o Telegram; la creación de contenidos gestionados por los propios jóvenes para hablar a sus iguales en sus mismos códigos y plataformas; la simplificación del lenguaje administrativo y de los presupuestos públicos mediante formatos de lectura fácil; el uso de cuentas verificadas y contenidos de valor para contrarrestar los bulos; la colaboración con microinfluencers y referentes diversos; y la aplicación de herramientas de inteligencia artificial para canalizar consultas, ordenar respuestas y mejorar la interacción entre ciudadanía y administraciones locales. En el ámbito educativo, se planteó integrar los ODS en el currículum y en actividades complementarias y extracurriculares, como forma de naturalizar desde edades tempranas un enfoque de desarrollo sostenible conectado con la realidad cotidiana.

Personas participantes en uno de los talleres de la jornada 'Jóvenes Alianzas 2030'

Desde la Red de Entidades Locales de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible se subrayó, además, que las propuestas recogidas en este taller serán sistematizadas y elevadas a los grupos de trabajo, con el propósito de que puedan servir de base a nuevas líneas de actuación y a futuros encuentros orientados a la generación de alianzas en torno a la Agenda 2030.

La tercera gran parte de la jornada estuvo dedicada al taller de comunicación “Agenda 2030 y redes sociales”, dirigido por Patricia Fernández. Desde su experiencia como periodista y divulgadora, defendió que no hay transformación posible si las políticas públicas, las iniciativas europeas o las estrategias institucionales no se traducen en mensajes comprensibles para la ciudadanía. Bajo la idea de llevar “de Bruselas a tu barrio” decisiones aparentemente lejanas, la periodista trabajó con los asistentes sobre la necesidad de acudir siempre a fuentes oficiales, comprender en profundidad aquello que se comunica, traducir lo técnico a lo cotidiano, pensar en términos de beneficio ciudadano y dar a los temas un enfoque positivo y con propósito.

El ejercicio práctico planteado durante este bloque permitió a los participantes trabajar sobre ejemplos concretos de políticas e iniciativas europeas, como la eliminación de las tarifas de roaming, el programa Erasmus, la directiva sobre plásticos de un solo uso o los fondos Next Generation. A partir de esos casos, los grupos reflexionaron sobre cómo conectar esas políticas con beneficios tangibles para la ciudadanía: viajar y comunicarse sin sobrecostes, acceder a oportunidades educativas internacionales, reducir residuos y microplásticos, mejorar servicios e infraestructuras locales o generar nuevas oportunidades de formación y empleo. La principal conclusión del taller fue clara: la comunicación pública solo resulta eficaz cuando abandona la abstracción, aterriza en ejemplos reconocibles y explica con sencillez cómo una política mejora la vida de las personas.

En el cierre del encuentro, Patricia Fernández sintetizó el recorrido de la jornada recordando que se había comenzado hablando de barreras, retos y desinformación, para terminar hablando de soluciones, alianzas y cooperación entre perfiles diversos. Se destacó el valor de haber reunido en un mismo espacio a estudiantes, jóvenes profesionales, representantes municipales, responsables institucionales y agentes de cambio, y subrayó que esa combinación resume claramente el espíritu tanto de la Agenda 2030, como del propio proyecto europeo: remar desde ámbitos distintos para afrontar desafíos comunes.

Personas participantes en uno de los talleres de la jornada 'Jóvenes Alianzas 2030'

La jornada se cerró con un llamamiento a mantener vivos los vínculos creados durante el encuentro, a seguir conversando desde la diferencia y a fortalecer las alianzas entre juventud, instituciones y sociedad civil. El espacio final de networking sirvió precisamente para prolongar ese intercambio y abrir nuevas conexiones entre participantes comprometidos con una misma idea: la Agenda 2030 solo avanzará si se construye desde lo local, con escucha, con verdad, con pedagogía pública y con una participación juvenil real y sostenida en el tiempo.

Personas participantes en uno de los talleres de la jornada 'Jóvenes Alianzas 2030'

“Jóvenes Generando Alianzas 2030” concluye con mensaje claro: la juventud no puede ser tratada únicamente como destinataria de mensajes o políticas, sino como protagonista activa del cambio. Y para que esa implicación sea efectiva, las administraciones deben abrir espacios, compartir lenguaje, ofrecer resultados y reconocer que la sostenibilidad, la justicia social y la democracia se fortalecen cuando se construyen en alianza.